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Lograr que los edificios informen de sus daños internos

Cuando un camión pasa junto a un edificio, las vibraciones pueden viajar hasta la estructura de la azotea y bajar de nuevo, generando fugazmente temblores minúsculos a través de las vigas y otros componentes de la estructura.

Ahora, M. Nafi Toksöz, Hao Sun, Oral Buyukozturk, Aurélien Mordret y Germán A. Prieto, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Cambridge, Estados Unidos, han desarrollado un modelo por ordenador que analiza tales vibraciones ambientales, centrándose en ciertos rasgos clave que proporcionan indicaciones sobre la estabilidad de un edificio. El modelo podría ser empleado para monitorizar cómo cambia la “salud” de un edificio con el transcurso del tiempo, buscando para ello señales vibracionales delatadoras de daños o de tensión mecánica capaz de provocarlos.

Más aún, después de un suceso como un terremoto, el sistema mostraría de inmediato los cambios sospechosos en los rasgos analizados, indicaría si hay o no daños en la estructura del edificio, y, en caso de haberlos, mostraría dónde exactamente.

La nueva técnica proporciona una vigilancia continua y una base de datos que sería como el historial médico del edificio, de un modo parecido a como los cambios en peso, tensión arterial y otros parámetros pueden revelar en una persona que su estado físico ha sufrido un cambio potencialmente negativo.

El equipo ensayó su modelo informático en el Green Building del MIT, un edificio de investigación de 21 plantas hecho de hormigón reforzado. Fue diseñado en los años 60 del pasado siglo por el arquitecto y antiguo alumno del MIT I.M. Pei, y permanece como la estructura más alta de Cambridge. En 2010, Toksöz y otros en el MIT trabajaron con el USGS (U.S. Geological Survey, el servicio estadounidense de prospección geológica) para dotar al Green Building con 36 acelerómetros que registran vibraciones y movimientos en plantas seleccionadas, desde los cimientos hasta la azotea. Estos sensores recuerdan un poco a un sistema nervioso integrado, tal como comenta Buyukozturk.

Hao predice un futuro en el que un sistema de vigilancia parecido a este pero más sofisticado esté integrado en todos los edificios. Equipados con sensores y algoritmos de procesamiento central, dichos edificios se podrían volver inteligentes en algunos aspectos, captando su propia salud en tiempo real y emitiendo alarmas tempranas si es necesario. Gracias a ello, la estancia de personas en tales edificios será más segura.

Fuente noticiasdelaciencia.com

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